|
|
|||||
| Foro | Contacto | ||||
|
|
|||||
| Arsvirtual en 3D ......Reales sitios ......Templos ......Patrimonio natural ......Otros monumentos ......Latino americanos ......Marroquí 10 consejos ......Informática ......Fotos ......Salud ......Educación ......Juventud ......Mujer ......Trabajo ......Dinero ......Viajes
contador de visitas |
KANT: CIENCIA Y ÉTICA La ética kantiana surge en el momento en que se abre el efecto desorientador de la física, llegada a su punto de independencia en relación a das Ding (la Cosa), al das Ding humano, bajo la forma de la física newtoniana. La física newtoniana fuerza a Kant a una revisión radical de la función de la razón en tanto que pura y en tanto que expresamente dependiente de este cuestionamiento de origen científico se nos propone una moral cuyas aristas, en su rigor, no habían podido incluso hasta entonces ser nunca entrevistas -esa moral que se desprende expresamente de toda referencia a un objeto cualquiera de la afección, de toda referencia a lo que Kant llama pathologisches Objekt , un objeto patológico, lo cual quiere decir solamente un objeto de una pasión cualquiera. Ningún Wohl (bien), ya sea el nuestro o el de nuestro prójimo, debe entrar como tal en la finalidad de la acción moral. La única definición de la acción moral posible es aquella cuya fórmula bien conocida da Kant - Haz de modo tal que la máxima de tu acción pueda ser considerada como una máxima universal. La acción sólo es moral entonces en la medida en que es comandada por el único motivo que articula la máxima (…) Esta fórmula que es la fórmula central de la ética de Kant, es llevada por él hasta sus consecuencias más extremas. Este radicalismo llega hasta la paradoja de que, a fin de cuentas, la buena voluntad, se plantea como exclusiva de toda acción benéfica (…) hay que haber atravesado la prueba de leer este texto, para medir el carácter extremista y casi insensato, del punto en el que nos arrincona algo que tiene de todos modos su presencia en la historia- la existencia, la insistencia de la ciencia. Si, evidentemente, nadie pudo nunca -Kant no dudaba de ello siquiera un instante- poner en práctica de ningún modo un tal axioma moral, no es empero indiferente percatarse del punto al que llegaron las cosas. A decir verdad, hemos arrojado un gran puente más en relación con la realidad. Desde hace algún tiempo, la estética trascendental misma -hablo de lo que en la Crítica de la razón pura es designado de este modo- puede ser cuestionada, al menos en el plano de ese juego de escritura donde despunta actualmente la teoría física. En el punto de nuestra ciencia al que hemos llegado, por ende, una renovación, una actualización del imperativo kantiano podría expresarse así, empleando el lenguaje de la electrónica y de la automatización: Actúa de tal suerte que tu acción siempre pueda ser programada. Lo que nos hace dar un paso más en el sentido de un desprendimiento todavía más acentuado de lo que se llama un Soberano Bien (…) Kant nos invita, cuando consideramos la máxima que regla nuestra acción, a considerarla un instante como la ley de una naturaleza en la que estaríamos destinados a vivir. Este es, le parece, el aparato que nos hará rechazar con horror tal o cual máxima a la que nuestras inclinaciones nos arrastrarían gustosamente (…) Se trata pues de la referencia mental a una naturaleza en la medida que está ordenada por las leyes de un objeto construido en ocasión de la pregunta que nos hacemos acerca del tema de nuestra regla de conducta (…) Quiero hacerles observar lo siguiente -si la Crítica de la razón práctica apareció en 1788, hay otra obra que apareció seis años después, en 1795, y que se llama La filosofía en el tocador (…) obra del marqués de Sade, célebre por más de una razón. Su celebridad de escándalo no dejó de acompañarse al inicio de grandes infortunios y, puede decirse, del abuso de poder cometido con su persona, pues permaneció cautivo unos 25 años, lo cual es mucho para alguien que no cometió, que sepamos, ningún crimen esencial (…) la obra del marqués de Sade no es de las más regocijantes (…) Pero no puede pretenderse que carezca de coherencia y, en suma, ella propone para justificar las posiciones de lo que puede llamarse una suerte de antimoral, exactamente los criterios kantianos (…) Si se elimina todo elemento de sentimiento de la moral, si se lo retira, si se lo invalida, por más guía que sea en nuestro sentimiento, en su extremo el mundo sadista es concebible -aún cuando sea su envés y su caricatura- como una de las realizaciones posibles de un mundo gobernado por una ética radical, por la ética kantiana tal como ésta se inscribe en 1788. Fuente:http://hrcorvalan.wordpress.com/ Webs amigas El Cid Campeador Reflexiones canarias Lo mas utilizado puebloenlaces mapas BilderberPara torpes Catedrales blog focascontaminacion complotilluminati celtas catarosindulgencias AlejandriaEl nuevo comienzo de Kryon Lesion cerebral Lenguaje publicitario Las puntocom La publicidad La motivacion humana La marca curiosa El crimen de la guerra Aparatos ideologicos Bohemia al Che El amo del feudo Doctrina nacional Mariana politica Apuntes para la militancia Significacion de la comuna Lenin y el socialismo El imperio y la multitud La patria fusilada Amargarse la vida La comunidad organizada Nuestros recursos psicologiadelossentimientos La revolucion de Mayo Psicoanalisis de Hitler Historia del revisionismo Rosas nuestro contemporaneo El campo de psicologia social EAAF informe 2001 Revolucion sandinista Historia de la locura Psicologia 28 Humor judio Institucion del analisis El hombre en busca de sentido Historia de España siglo XXCronicas malditas, de Olga El gran Santiago Calatrava Estupidos hombres blancos Cuentos de amor y locura Obras de Horacio Quiroga El vuelo de Horacio Cuentan los Mapuches Obras de Jaime Bayly Amigos que perdi Obras de Kafka Historia de la revlucion rusa El descabellado oficio de ser mujer Los Olmecas Mas alla del bien y mal Aforismos de Nietzsche Zaratustra de Nietzsche Mi vida, de Nietzsche El nacimiento de la tragedia La genealogia de la moral Obras de Nietzsche Noche de los lapices Los hornos de Hitler El Deja Vu El transhumanismo La anamnesis Mito y chamanismo Ficciones de Borges Obras de Borges Moreno Montoya Argentinos de Lanata La operacion masacre Maten al hijo del presidente Ul crimen imperfecto La larga sombra Yabran Hackers y software libre Las cronicas malditas General Sandino El pequeño ejercito loco Obras de Alejo Carpentier La Bonaerense De la guerra, de Karl 17 octubre 1945 Que es la Politica La historia del ojo Procesos de Moscu Revisionismo Rosista La conciencia nacional La nueva industria de la comunicacion La coherencia de un pensamientoLa desaparicion De Julio carreras Mas alla de Marx Contraportada Laberinto de la soledad Prostitucion masculina Peron modelo argentino Jose Maria Rosa Un fractal Municipio indiano El revisionismo responde Esta solo y espera El socialismo del siglo XXI Noticias clandestinas |