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Timos en red

El timo de la estampita es una vieja estafa cuya ejecución necesita de dos sujetos, el primero de los cuales ejecuta el papel de tonto, y el segundo, el de listo. El presunto tonto se acerca a la víctima enseñándole un sobre lleno de billetes de curso legal asegurando que son estampitas. El presunto listo se acerca a la víctima y la convence para que le compre al presunto tonto el sobre lleno de billetes. Haciéndole creer que lo que está vendiendo son estampitas, cuando la víctima ha entregado el dinero al presunto tonto, éste le cambia fugazmente el sobre de billetes por otro lleno de recortes de papel. Cuando la víctima se da cuenta, el presunto listo y el presunto tonto son ya demasiado lejos.

Los timos han evolucionado mucho. Si hace unos años eran auténticos artistas de la picaresca los que vivían a costa del dinero ajeno ahora con el auge de las nuevas tecnologías cualquiera que se lo proponga puede ponerse el cartel de timador. Y a diferencia de los convencionales, los timos cibernéticos evolucionan muy rápido. Hace unos meses lo que se llevaba eran presuntas ventas de aparatos electrónicos de todo tipo, como teléfonos de gama alta o consolas de video-juegos, a precios de risa. La única condición era pagar al vendedor, que normalmente residía en países de Europa del Este, a través de Western Union, sistema que no identificaba al que recibía el dinero y que por tanto no ofrecía ninguna medida de seguridad para protegerse ante posibles estafas. Obviamente, después de pagar a través de este servicio ya podíamos decir adiós al dinero y al artículo comprado.

Sin rubor alguno reconoceré que yo también he sido estafado en una ocasión, aunque por una cantidad económica no muy elevada, lo justo como para sentirme un poco imbécil. Una conocida empresa dedicada a la venta de monitores de ordenador excesivamente usados y chatarra informática variada a través de una página de supuestas subastas me adjudicó dos de estos monitores a un precio de 170 euros cada uno, cuya entrega llevo esperando hace seis o siete años, ni me acuerdo ya. El sujeto en cuestión titular de esta empresa ha sido detenido en varias ocasiones y otras tantas puesto en libertad, campando a sus anchas y reincidiendo en los mismos hechos a base de crear páginas de subastas ficticias para pescar a sus víctimas.

Otro sistema que se ha puesto de moda es engañarnos cuando pretendemos vender algo en alguna página de subastas. Nos contactan multitud de sufridos padres, residentes en Estados Unidos o Inglaterra mayoritariamente, cuyos hijos o hermanos, que se encuentran curiosamente todos en Nigeria, cumplen años y necesitan que les envíes directamente a ese país el artículo a modo de regalo antes de la onomástica asegurando que de mientras te hacen la transferencia enviándote un resguardo que no sirve para nada. El artículo, si lo has enviado, no esperes cobrarlo jamás.

También son muy conocidos los correos electrónicos que aseguran ser de Paypal o de entidades bancarias, pidiéndote los datos de acceso redirigiéndote a una página falsa, que sólo captura tus datos para usarlos ilícitamente por los estafadores. Esta práctica, conocida como “phishing” está muy extendida y es posible encontrar auténticas falsificaciones que engañarían al más puesto, como otras tan chapuceras que no puedes hacer más que reirte, como el caso de un correo que me llegó presuntamente de una caja de ahorros española y que en lugar de poner Aceptar en el botón de Aceptar, ponía Chascar.

Otra modalidad en auge es la de robar los datos de conexión a vendedores de eBay. Conozco un caso de una persona que había ganado la puja en la venta de un portátil Sony a 600 euros, perteneciente a un vendedor alemán con más de 300 votos positivos. Al finalizar la venta el vendedor le pide que, a causa de encontrarse temporalmente fuera de su país, ingresen el dinero en otra cuenta a la que aparece en el perfil de eBay, sita en Suiza. Una vez vendidos unos cuantos portátiles y estafados a unos cuantos usuarios, el vendedor se esfuma, eBay detecta la usurpación de la cuenta y como no se ha pagado a través de Paypal, pierde el dinero. Bueno, todo no, eBay en casos como este devuelve al estafado una cantidad de dinero variable, en el caso de estos 600 euros estafados, le han devuelto unos 200. Consejo: A pesar de resultar caro para el vendedor, usad Paypal en todas vuestras compras en eBay.

Otra estafa más compleja y basada en un hecho real. Vemos un anuncio en otra página de subastas en la que ofrecen un portátil de 2500 euros a 1300. El vendedor, que asegura tener varios, dice que se encuentra en una ciudad española a pesar de ser evidente que sus palabras vienen traducidas del Google Translate. A pesar de ello le decimos que nos lo envíe contrareembolso y dice que no. Que usemos el servicio de la página X (que no nos suena de nada), cuyos servicios recuerdan mucho a los de Paypal, y cuya función es hacer de intermediario entre vendedor y comprador, asegurando que ninguna de las partes saldrá estafada. Analizando esta presunta página “pasarela” nos damos cuenta que cuando introducimos los datos personales de la tarjeta de crédito da igual que pongamos realmente los números correctos como una dedicatoria a la madre del que ha creado esa web. Siempre lo acepta. El timo consiste en que el timador consigue mediante esta treta todos los datos de nuestra tarjeta de crédito pudiendo ser usados para los menesteres que le parezcan oportunos.

Estos sólo son unos pocos ejemplos de estafas cibernéticas. Hay muchísimas mas, como el de los cheques falsos procedentes de países extranjeros, y que para no alargar en exceso este texto esperaremos que alguien que lo conozca lo cuente en el foro. Y que no se cuente sólo éste, sino muchos más, por dos motivos: Por la curiosidad que despierta el conocer estas astutas artimañas y para evitar en la medida de lo posible que nadie más caiga en las redes de estos vividores.

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Vicenç L.
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